Aquí alguna de ellas.

En Labeau Organic apostamos por la claridad y la transparencia y por ello queríamos que nuestras fórmulas fueran auditadas por un organismo de certificación reconocido. Para ello escogimos la Norma BioVidaSana que certifica bio.inspecta.

Bio.inspecta es la entidad de certificación para la norma BioVidaSana. Nace en 1983 y ha estado unida desde su creación al centro suizo Research Institute of Organic Agriculture (FiBL), referente en la investigación de producción ecológica en el ámbito mundial. La calidad y prestigio del sello bio.inspecta están reconocidos tanto en Europa como en el mundo.

El control a la producción de cosmética ecológica y/o natural se ejerce como una opción voluntaria del fabricante y/o comercializador que se compromete a producir según esta Norma, y por consiguiente a someterse a este sistema de control, que le permitirá obtener un certificado; y con ello a dar mayores garantías a sus clientes sobre la integridad y autenticidad de los productos.

Al mismo tiempo este derecho conlleva obligaciones, pues el operador, una vez que firma un contrato con el organismo de control, se compromete a cumplir con todas las disposiciones de la Norma y de los procedimientos de control que correspondan a su caso.

Creemos que como marca ello nos aporta mayor credibilidad y compartimos los valores de la Norma. El sistema de control se basa en la revisión de las medidas de autocontrol tomadas por los operadores y se lleva a cabo de modo profesional, objetivo, y neutral por bio.inspecta, siguiendo los procedimientos de certificación habitual de los organismos de control acreditados según la Norma ISO/IEC 17065.

Conforme a la norma BioVidaSana para cosmética natural y ecológica, los productos fabricados se ajustan a una serie de parámetros:

– No han sido sometidos a procesos de irradiación.

– No están probados con animales.

– No contienen ingredientes transgénicos ni están elaborados a partir de ellos.

– No integran nanopartículas.

– Su proceso de producción no perjudica al medioambiente ni a la salud.

Lo primero que deberíamos decir es que los términos cosmética Biológica, Ecológica y Orgánica son lo mismo pero dependiendo del lugar geográfico se utilizará más una u otra palabra.

Este tipo de productos llevan activos vegetales de cultivo ecológico donde no se han utilizado pesticidas ni abonos petroquímicos. Además, son productos sin aditivos de síntesis innecesarios tales como colorantes, conservantes, perfumes sintéticos, siliconas ni sustancias animales; y su proceso de transformación no contamina el medio ambiente. Contienen lo mejor que la naturaleza nos puede ofrecer: aceites a base de plantas, extractos y aromas que producen resultados reales.

La cosmética orgánica además debe cumplir una serie de normas, desde la elección de los ingredientes hasta los métodos de elaboración que se utilizan. Todo el proceso completo, desde la materia prima hasta al producto final puesto a la venta, es aprobado por mecanismos de control que certifican la calidad del producto aportandoles un distintivo o logo representativo.

Como no existe una definición regulada del término “natural”, este puede tener diferentes interpretaciones. Un producto natural para el cuidado de la piel podría contener ingredientes naturales junto con ingredientes sintéticos. Los ingredientes de tu cosmética natural pueden tener tal procedencia, pero procesarse hasta el punto en que ya no se consideren naturales. El término “natural” podría incluso referirse a uno o dos ingredientes naturales en un producto, mientras que la mayoría de los ingredientes son químicos.

Desafortunadamente la etiqueta “natural” no significa mucho. En un mundo ideal, los productos naturales solo contendrían ingredientes provenientes de la naturaleza como las plantas, flores, nueces, semillas y hierbas. Si bien hay marcas que producen productos naturales reales, te sugerimos que tengas cuidado al leer las afirmaciones naturales sobre productos de marcas convencionales. Aquí, lo más probable es que se utilice como un término de marketing. Revisar la lista de ingredientes te permitirá saber si un producto es realmente natural o no, y si necesitas ayuda dínoslo e intentaremos ayudarte.

Actualmente, está prohibida la venta y fabricación de productos cosméticos en suelo europeo que hayan sido previamente testados en animales de laboratorio. Por lo tanto, posicionarse como una marca “Cruelty Free” no es más que una estrategia de marketing, hacerlo de otra forma a día de hoy, es ilegal (ver la directiva 2003/15/CE).

La regulación se ha hecho en dos fases: la primera tuvo lugar entre 2004 y marzo de 2009, y se prohibió la experimentación en animales de cualquier producto cosmético o ingrediente de este dentro de la Unión Europea, así como la venta en suelo europeo de cualquier producto cosmético que contuviera ingredientes testados en animales.

En una segunda fase, que entró en vigor el 11 de marzo de 2013, se extendió esta prohibición a todos aquellos productos e ingredientes en los que fuera preceptivo practicar pruebas de toxicidad, que habían estado exentos de la aplicación de la primera fase.

Nuestros perfumes son perfumes 100% naturales y certificados por Cosmos y BioVidasana como tales. Creemos en el poder de la naturaleza para ofrecernos soluciones para aromatizar nuestra gama de producto y a la vez consideramos que la capacidad de un perfume natural para llegar a nuestros sentidos supone un estímulo inigualable capaz de crear un vínculo afectivo único y exclusivo con todos nuestros productos.

Por supuesto, los productos de LO son aptos para todo tipo de pieles incluso las sensibles. Han superado todos los tests y ensayos de seguridad que garantizan su eficacia y seguridad a nivel de usuario. No solamente son fórmulas aptas para las pieles sensibles sinó que los resultados que ejercen regeneran y reequilibran la epidermis para que pueda lucir luminosa y visiblemente renovada.

Los conservantes también son Cosmos y aprobados por Biovidasana para la formulación de cosméticos naturales, libres de sustancias cuestionadas y que actúan eficazmente para proteger nuestras formulaciones durante el tiempo de vida útil. Usamos mezclas sinérgicas de activos que aseguren la estabilidad y la conservación de las fórmulas. Siempre seleccionamos el tipo de conservante más suave y adecuado dependiendo del tipo de formulación.

Primero hay que entender qué son los Parabenos.
Los parabenos son en cosmética, por decirlo de una forma sencilla, un tipo de conservante, dada su actividad bactericida y fungicida. Muchas empresas que trabajan con cosmética y farmacia utilizan parabenos en sus productos debido a su bajo coste. Los podemos identificar en la etiqueta por sus nombres: methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben.

El uso de estos productos afectan a nuestra piel. Hay estudios que demuestran que en los últimos años han incrementado las alergias dérmicas y rosáceas. Nuestra piel reacciona a estos productos generando dermatitis, picor, enrojecimiento, sensación de sequedad, entre otros síntomas.

Los petrolatos son todos aquellos productos derivados del petróleo. Hoy en día, podemos encontrarlos en todo tipo de productos cosméticos: cremas, jabones, champús, mascarillas, aceites, labiales o pintalabios. Incluso, en productos destinados al cuidado de pieles sensibles y de bebés, lo cual no deja de ser llamativo. Alcanza con leer la lista de ingredientes (INCI) para comprobarlo.

El uso continuado de cosméticos que contengan estos ingredientes tóxicos produce los siguientes efectos negativos en tu piel:

  • Falsa sensación de hidratación.
  • Obstrucción de los poros de la piel.
  • No permiten el funcionamiento natural de nuestra piel impidiendo la transpiración natural.
  • Bloquean la eliminación de toxinas.

Como alternativa a estos productos, existe una gran variedad de aceites y cremas naturales que son afines a nuestra piel y cuya base oleosa son los aceites vegetales.

Estos ingredientes naturales aportan numerosos ácidos grasos esenciales, vitaminas y antioxidantes que proporcionan suavidad, hidratación y elasticidad natural a la piel. A la vez que nutren la piel, la protegen y facilitan su correcto funcionamiento.

Los aceites vegetales son un producto totalmente natural que se obtiene a partir de métodos de prensado de semillas, frutos u otras partes de diversas plantas resultando una fuente de energía para nuestro consumo, cuidado y beneficio.

Algunos de los beneficios que nos aportan son:

  • Gran poder hidratante, estabilizando las pieles que sufren de exceso de sequedad y sensación escamosa.
  • Mejoran el nivel de lípidos en nuestras pieles, proporcionándonos un mayor nivel de protección.
  • Aportan vitaminas que nos ayudan a regenerar y tensar nuestra piel.

La diferencia principal, y teniendo en cuenta las certificaciones que hay hoy en día, los productos Orgánicos deben tener un % más alto de ingredientes de origen vegetal que los productos naturales. Además de este % deben tener otro % más alto de productos que procedan de agricultura ecológica (provienen de plantas no modificadas genéticamente, cultivadas en entornos protegidos y sostenibles, y no se utilizan pesticidas artificiales ni sustancias tóxicas durante el cultivo o la recolección).

Los productos de origen vegetal son todos aquellos que crecen directamente de la tierra (frutas, verduras, legumbres y cereales, por ejemplo) y que la piel asimila perfectamente. La asimilación es la capacidad que tiene nuestra piel para dejar penetrar un principio activo y después extraer todos sus beneficios para utilizarlos en cualquiera que sea la necesidad que tenga en ese momento. Y es que, la piel es un órgano inteligente y sabe elegir lo que le conviene y lo que no.

Un cosmético de estas características busca ser lo más parecido posible a la composición de nuestra piel, por lo que la compatibilidad a nivel bioquímico está prácticamente asegurada, con todas las ventajas que esto conlleva: no son productos agresivos, fortalecen y mejoran las funciones dérmicas, estimulan la capacidad de regeneración de la piel y no tienen efectos secundarios.

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